Nací en Andorra y he estado estudiando, trabajando y viajando en diferentes partes del mundo desde los 17. Siempre me causó mucha curiosidad este rincón del mundo. Así que tras ahorrar un par de años, en 2018 decidí por fin dar el salto a ver qué había al otro del mundo. Antes de venir, encontré un trabajo de profesora, hice una entrevista por Skype y me contrataron. Empecé viviendo en Brisbane y a los cuatro meses me mudé a Sydney al encontrar un trabajo mucho mejor. Lo cierto es que he aquí he encontrado todo lo que siempre he estado buscando.
Sydney es una ciudad increíble: vibrante, llena de vida y naturaleza. La comunidad latina en Sydney es enorme. Bailar es una de mis grandes pasiones y aquí puedo hacerlo cada noche. Siempre hay fiestas de salsa y bachata y tienen lugar muchos festivales tanto nacionales como internacionales. También está muy presente la kizomba y el zouk. En Sydney siempre hay cientos de eventos a los que asistir y cientos de cosas por hacer. Esta ciudad tiene la gran ventaja de tener una naturaleza espectacular a la vuelta de la esquina. Hay cientos de playas, trekkings o simples paseos alrededor de la bahía para hacer. Me resulta una ciudad absolutamente maravillosa.
Tengo la suerte de vivir a apenas 10 minutos en tren de mi trabajo, en Hyde Park. Trabajo como profesora de francés y tengo un trabajo part-time que me ocupa alrededor de 4 horas cada mañana. El resto del día lo paso en clases de baile, yendo a tomar o comer algo, o paseando por algún rincón de la ciudad. La vida aquí me resulta mucho más relajada y tranquila que en Europe. El ritmo es muy diferente a lo que estamos acostumbrados allí. Me encanta lo que hago y me siento muy agradecida por haber trabajado en mi profesión desde el primer día. Después de haber reunido toda lo documentación y los requisitos voy a aplicar a una residencia permanente en dos meses. Sydney es mi lugar en el mundo, y más que una experiencia para mí esto es un plan de vida. Llevo casi dos años aquí y quiero asentarme y hacer mi vida en esta ciudad.
Estoy muy agradecida con el servicio que me ha dado Patricia. Siempre ha gestionado mis visas de forma rápida y eficaz. La última vez que la renové me salvó de no poder renovar mi contrato de trabajo porque me exigían presentar una nueva visa de forma inmediata. Patricia lo organizó todo de forma más que rápida y, literalmente, me salvó de perder mi trabajo.